Había una vez un muchacho el primero en todo,
mejor atleta,
mejor estudiante,
pero lo que nunca supo fue era un buen hijo,
un buen compañero,
un buen amigo
o un buen novio.
En un día de depresión
el muchacho se dejó morir,
cuando iba camino al cielo
se encontró con un ángel
y este le preguntó: ¿Por qué lo hiciste si sabías que todos que querían?... a lo que respondió
hay veces que vale más una sola palabra de consuelo que todo sienta... en tanto tiempo nunca escuché: estoy orgulloso de tí, gracias por ser mi amigo... ni siquiera un "te quiero mucho..." de la persona a la que más amé.
Al quedar pensativo el ángel, el muchacho dijo: ¿y sabes que es lo más duele?
El ángel trsite le preguntó: ¿qué? y respondió que todavía espero escucharlo algún día un te quiero.
Luego de esto el ángel abrazó al muchacho
y le dice que no se preocupe
porque se acerca a la única persona que siempre le dijo
al oído que lo amaba
pero nunca lo escuchó
pero que lo recibe con los brazos abiertos.
Es importante decirle a las personas que quieres
lo importante que son para tí,
y decirles con mucha fuerza
¡Te quiero mucho!

Tampoco está demás sonreír a los extraños, ;) y saber dar las gracias...
Gracias, Diosa del Amor, te devuelvo la sonrisa y el guiño.
Cuidate mucho.
;)
PD: seguro que lo del escote fue un acto de envidia o frustración, porque eso si que me parece una excesiva censura.